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No todas las personas sordociegas son capaces de utilizar un guía-intérprete de manera efectiva y resolutiva para sus intereses como ayuda para la comunicación.
Algunas personas sordociegas no saben como comunicarse y tienen problemas para relacionarse y contactar con el mundo que les rodea y por tanto para conocerlo y hacerse una idea de él; otras tienen dificultades para adaptar su forma comunicativa y su comportamiento a su nueva condición cuando se convierten en personas sordociegas y muchos necesitan entrenamientos en otras maneras de comunicarse y en como desarrollar su autoestima para poder llegar a una capacidad plena para poder tomar sus propias decisiones y llevar una vida independiente.
El mediador, como persona conocedora de Lengua de signos y otros sistemas de comunicación alternativos al oral, que sabe además como negociar significados y apoyar el desarrollo de estrategias sociales que faciliten la integración de la persona sordociega en su medio, se convierte en estos casos en la figura clave de cualquier programa que se quiera llevar a cabo en cada uno de los ámbitos que se estimen como necesarios.
Por ello, ASOCIDE a través de la Unidad Técnica de Sordoceguera de la ONCE asume como un recurso básico de cara a la mejora de la calidad de vida de las personas sordociegas, no solo la formación, sino la prestación de servicios de algunos de estos profesionales.
El mediador interviene siempre dentro de un programa, previamente elaborado para la persona sordociega.
Tiene el papel de intermediario entre la persona sordociega, el entorno y las otras personas.
Debe dedicar tiempo a conocer a la persona sordociega y observar la forma de relacionarse y comunicar.
Es la clave para romper el aislamiento al que habitualmente está sometida la persona sordociega y la ayuda esencial para que desarrolle comunicación.
Debe manejar con fluidez los sistemas de comunicación utiles para esa persona.
Se le forma en como negociar significados y establecer códigos comunicativos y en como apoyar y desarrollar estrategias sociales que faciliten la integración de la persona sordociega en su medio.
RESPECTO AL ALUMNO
Interpretar
Aplicar el programa y mantenerlo
Trabajar directamente con el alumno
Observar y registrar actitudes
Proponer y desarrollar materiales
Participar en la evaluación
Aportar observaciones
RESPECTO AL CENTRO
Colaborar en la formación y orientación
Estudiar los recursos del Centro para adaptarlos y aprovecharlos
Informar al experto de avances y dificultades
Aportar observaciones
RESPECTO A LA FAMILIA
Aplicar el programa y mantenerlo
Colaborar en la formación y orientación
Participar en la evaluación
Aportar observaciones
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